Revista de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte
ISSN: 2815-6560
Volumen 4, Número 1 (Edición 2026)
Articulo Original
Benjamín Blas Thorpe Blanco
Dr. en Ciencias de la Cultura Física. Universidad de Las Tunas. benjaminbt@gmail.com
ORCID: 0000-0003-4225-4597
Osniel Echevarría Ramírez
Dr. en Ciencias de la Cultura Física. Universidad de Las Tunas. osnieler@gmail.com
ORCID: 0000-0003-4308-0146
Resumen
El presente estudio tuvo como objetivo elaborar y validar una metodología para el tratamiento de la rapidez mental en luchadores juveniles del estilo grecorromano, fundamentada en un modelo sistémico que articula los subsistemas teórico-conceptual, metacognitivo-contextual y procedimental-transformador. Los resultados evidenciaron que la familiarización con esta capacidad pasó del 18,8% al 95,3%.
Palabras clave: entrenamiento juvenil, lucha grecorromana, rapidez mental, toma de decisiones.
Abstract
This study aimed to develop and validate a methodology for mental speed treatment in youth Greco-Roman wrestlers, based on a systemic model. Results showed that training units with explicit mental speed treatment increased from 22.7% to 83.3%.
Keywords: youth training, Greco-Roman wrestling, tactical methodology, mental speed.
Introducción
La lucha grecorromana
constituye una de las disciplinas deportivas más exigentes desde el punto de
vista cognitivo-motor, donde la capacidad de percibir, procesar información y
ejecutar respuestas técnicotácticas en fracciones de segundo determina, en gran
medida, el éxito competitivo.
En este contexto, la
rapidez mental entendida como la habilidad para percibir estímulos relevantes
del oponente, analizar situaciones complejas de combate, tomar decisiones
óptimas y ejecutar acciones motoras en ventanas temporales de 200 a 500
milisegundos emerge como una cualidad diferenciadora entre atletas de élite y
competidores de menor nivel.
No obstante, a pesar de
su reconocida importancia, el tratamiento sistemático de esta capacidad en los
programas de preparación deportiva juvenil presenta notorias limitaciones
teóricas y metodológicas que comprometen el desarrollo integral del luchador.
Los estudios
neurocientíficos contemporáneos han evidenciado que los deportistas expertos en
disciplinas de combate exhiben patrones de activación cerebral distintivos,
caracterizados por una mayor eficiencia en la corteza prefrontal área asociada
con la planificación y toma de decisiones y una reducción de la activación en
regiones de control motor consciente, lo que sugiere un silenciamiento de
procesos no esenciales que optimiza la velocidad de respuesta.
Asimismo,
investigaciones sobre pericia perceptivo-cognitiva han demostrado que la
anticipación basada en el reconocimiento de patrones tácticos y el
procesamiento de información contextual constituyen mecanismos más
determinantes que el simple tiempo de reacción para explicar la superioridad de
los atletas de alto nivel en deportes de combate.
Sin embargo, estas
evidencias científicas no se han traducido adecuadamente en los programas
normativos de preparación deportiva, donde prevalece un enfoque conductista y
fragmentado que prioriza la repetición mecánica de esquemas técnicos sobre el
desarrollo de habilidades cognitivas complejas.
En el contexto
específico de la lucha grecorromana cubana, los Programas de Preparación del
Deportista (PPD) y los Programas Integrales de Preparación del Deportista
(PIPD) han operado históricamente desde concepciones predominantemente
tecnicistas, donde la preparación táctica se aborda de manera
descontextualizada y desarticulada de los componentes perceptivo-decisorios que
caracterizan el combate real.
Esta limitación
metodológica se manifiesta en tres dimensiones críticas: la fragmentación
cognitiva, que aborda por separado la percepción, la decisión y la reacción
motora; la concepción lineal y mecanicista, basada en el paradigma
estímulo-respuesta; y la descontextualización de los instrumentos de
evaluación, que se aplican en condiciones artificiales alejadas de la
incertidumbre ecológica del enfrentamiento competitivo.
Consecuentemente, se
observa una brecha significativa entre el mandato programático de formar
luchadores capaces de resolver situaciones complejas de combate entendida como
aquellas configuraciones dinámicas del enfrentamiento grecorromano
caracterizadas por la concurrencia simultánea de múltiples factores de demanda,
incertidumbre espacial y temporal, fatiga física perceptible, presión del
marcador o posiciones de desventaja biomecánica, y oponentes con patrones
tácticos impredecibles que exigen al luchador juvenil la activación integrada
de procesos de percepción, toma de decisiones óptimas y ejecución
técnico-táctica adaptativa en ventanas temporales de 200 a 500 milisegundos,
constituyendo desde una concepción ecológico-dinámica la unidad fundamental de
análisis e intervención para el desarrollo de la rapidez mental como proceso
sistémico-emergente de percepción-decisión-acción. Y la realidad de un
entrenamiento empírico-intuitivo que limita el desarrollo de la autonomía
táctica y la capacidad de adaptación a escenarios impredecibles.
La categoría juvenil
(15-19 años) representa una etapa particularmente sensible para el desarrollo
de la rapidez mental, dado que los atletas se encuentran en el estadío de
operaciones formales de Piaget, con capacidad de pensamiento abstracto y
lógico, pero aún en proceso de consolidación de la estabilidad emocional y la
autorregulación. Investigaciones recientes han destacado que la exposición a
situaciones de alta demanda cognitiva en deportes de combate caracterizadas por
incertidumbre espacial y temporal, fatiga perceptible, presión del marcador y
oponentes con patrones tácticos impredecibles constituye un estímulo óptimo
para el desarrollo de funciones ejecutivas como el control inhibitorio, la
flexibilidad cognitiva y la memoria de trabajo.
No obstante, para que
este potencial se materialice en mejoras del rendimiento deportivo, resulta
imprescindible contar con metodologías de intervención fundamentadas
científicamente que integren los aportes de la neurociencia del deporte, el
enfoque ecológico-dinámico y la didáctica del aprendizaje desarrollador.
Frente a este
escenario, se identifica como vacío en el conocimiento la ausencia de modelos
teórico-metodológicos integradores que sistematicen el tratamiento de la
rapidez mental en luchadores juveniles de estilo grecorromano, superando el
reduccionismo conductista y respondiendo a las exigencias del combate
contemporáneo.
El presente estudio
tiene como propósito elaborar y validar una metodología para el tratamiento de
la rapidez mental fundamentada en un modelo sistémico que articule los
subsistemas teórico-conceptual, metacognitivo-contextual y
procedimental-transformador, orientada al desarrollo de la eficacia decisoria
en situaciones complejas de combate.
La investigación se
sustenta en un enfoque dialéctico-materialista, empleando métodos teóricos
(histórico-lógico, sistematización, modelación) y empíricos (observación
participante, experimento pedagógico formativo, criterio de expertos), con el
objetivo de contribuir a la optimización de la preparación táctica del luchador
juvenil desde una concepción integral del desarrollo deportivo.
Materiales y métodos
El procesamiento y
análisis estadístico de los datos cuantitativos recolectados se realizó
mediante el software IBM SPSS Statistics, versión 26.0, complementado con
Microsoft Excel 2019 para la organización preliminar de bases de datos y la
construcción de matrices de cálculo. Para la validación del modelo por criterio
de expertos, se calculó el coeficiente de concordancia de Kendall (W de
Kendall) mediante el procedimiento estadístico no paramétrico disponible en el
módulo Nonparametric Tests de SPSS. La fórmula aplicada por el software
corresponde a la expresión clásica W = 12S / [k²n(n² - 1)], donde S representa
la suma de cuadrados de las desviaciones de las sumas de rangos de cada objeto
evaluado respecto a la media de estas sumas, k es el número de jueces
(expertos), y n es el número de objetos o ítems evaluados.
El valor obtenido (W =
0,843; χ² calculado = 88,511; gl = 14; p < 0,01) indica alta concordancia
entre los 30 expertos participantes, superando el umbral de 0,75 establecido
para considerar acuerdo sustancial según Landis y Koch (1977). Respecto a la fiabilidad
de los instrumentos cuantitativos aplicados a los luchadores, se determinó
mediante el coeficiente alfa de Cronbach, calculado igualmente en SPSS, el test
de tiempo de reacción compleja (estímulos visuales y táctiles) obtuvo α = 0,91;
el test de agilidad con toma de decisión (Illinois modificado con señales de
cambio inesperado) alcanzó α = 0,87; las simulaciones de combate controladas
para evaluar proactividad y productividad táctica registraron α = 0,89; y las
escalas de autoconfianza, ansiedad y motivación (adaptadas del CSAI-2 de
Martens et al.) presentaron α = 0,85, 0,88 y 0,86 respectivamente, todos
valores superiores al criterio de aceptabilidad de 0,80 para investigación
aplicada.
Para el análisis
comparativo pre-post, se empleó estadística descriptiva que incluyó
distribuciones de frecuencias absolutas y relativas, medidas de tendencia
central (moda, mediana) y posición (percentiles), así como tabulación de
cambios porcentuales en los indicadores clave.
El análisis cualitativo
se sustentó en triangulación metodológica que integró: (a) análisis de
contenido de las entrevistas y documentos; (b) categorización de los registros
de observación; (c) contrastación de percepciones entre entrenadores y
luchadores, con agrupación de información en categorías temáticas según el
esquema de los tres subsistemas del modelo propuesto.
El control de variables
ajenas se realizó mediante la homogeneización de la muestra según criterios de
experiencia y contexto institucional, la estandarización de procedimientos de
observación y evaluación, la capacitación uniforme de entrenadores, el diseño
del experimento con medidas repetidas que controlan la variabilidad
intrasujeto, y la triangulación de fuentes de información que compensa la
subjetividad inherente a la observación participante.
Se diseñó una matriz de indagación empírica con indicadores organizados en tres dimensiones: (1) relación de componentes de la preparación con situaciones complejas de combate; (2) desarrollo de habilidades para la solución de situaciones complejas; (3) relaciones sociales activas entrenador-luchador y luchador-luchador. Cada indicador se operacionalizó mediante una escala valorativa ordinal de cinco niveles (excelente, muy bien, bien, regular, insuficiente), con criterios de evidencia conductual definidos para facilitar la objetividad en la evaluación. La validación de contenido se realizó mediante el método Delphi con 30 expertos (graduados de educación superior, 6-34 años de experiencia en lucha grecorromana o ciencias del deporte), alcanzando un coeficiente de competencia de 0,86 y el mencionado coeficiente de concordancia de Kendall de 0,843 (χ² calculado = 88,511 > χ² tablas = 14,067; p<0,01), lo que evidenció alta validez y fiabilidad del instrumento.
La operacionalización
de las variables cuantitativas se estableció de la siguiente manera: el tiempo
de reacción compleja se midió en milisegundos (ms) mediante plataforma de
contacto con estímulos visuales (luces LED de colores) y táctiles (vibración), registrando
el intervalo entre la presentación del estímulo y la respuesta motora correcta,
con 20 ensayos por condición y eliminación de valores atípicos (> 2,5 DE);
la agilidad con toma de decisión se expresó como el tiempo total en segundos
para completar el circuito Illinois modificado (8 conos, 9,14 m de longitud),
incorporando señales auditivas aleatorias que indicaban cambio de dirección,
penalizándose con +0,5 s cada error de decisión; la proactividad táctica se
definió como la frecuencia relativa de acciones ofensivas iniciadas por el
luchador sobre el total de acciones registradas en simulaciones de 3 asaltos de
2 minutos, evaluadas mediante lista de cotejo con criterios de iniciativa
táctica (ataque primero, contraataque anticipado); la productividad táctica se
calculó como el porcentaje de ejecuciones técnico-tácticas efectivas
(puntuadas) sobre el total de intentos, mediante análisis de video con software
Kinovea 0.8.15; y las variables de autoconfianza, ansiedad y motivación se
operacionalizaron mediante puntuaciones en escala Likert de 1 a 4 (1 = nada, 4
= mucho) en 9 ítems por dimensión, aplicadas pre y post competencia simulada.
El procesamiento y
análisis estadístico de los datos cuantitativos se realizó mediante el software
IBM SPSS Statistics, versión 26.0, complementado con Microsoft Excel 2019 para
la organización preliminar de bases de datos. La fiabilidad de los instrumentos
cuantitativos se determinó mediante el coeficiente alfa de Cronbach, alcanzando
valores superiores al criterio de aceptabilidad de 0,80 para investigación
aplicada, el test de tiempo de reacción compleja (estímulos visuales y
táctiles) obtuvo α = 0,91; el test de agilidad con toma de decisión (Illinois
modificado con señales de cambio inesperado) alcanzó α = 0,87; las simulaciones
de combate controladas para evaluar proactividad y productividad táctica
registraron α = 0,89; y las escalas de autoconfianza, ansiedad y motivación
(adaptadas del CSAI-2 de Martens et al.) presentaron α = 0,85, 0,88 y 0,86
respectivamente.
Por otro lado, se realizó una exhaustiva búsqueda bibliográfica en diversas bases de datos electrónicas indexadas, incluyendo Google Scholar, PubMed, Cochrane Library, ResearchGate, Scopus, Web of Science, SportDiscus y Dialnet. El objetivo de la búsqueda fue recopilar información relevante sobre: (a) los fundamentos neurocientíficos y psicológicos de la rapidez mental en deportes de combate; (b) metodologías de entrenamiento táctico-cognitivo en la lucha grecorromana y disciplinas afines; (c) modelos didácticos para el desarrollo de habilidades perceptivo-decisorias en atletas juveniles; y (d) instrumentos de evaluación de la velocidad de procesamiento de información en contextos deportivos de alta presión.
Las palabras clave
utilizadas en las estrategias de búsqueda son: rapidez mental (mental speed), lucha
grecorromana (Greco-Roman wrestling), preparación táctica (tactical
preparation), toma de decisiones deportiva (decision-making in sports), pericia
perceptivo-cognitiva (perceptual-cognitive expertise), enfoque
ecológico-dinámico (ecological dynamics approach), neurociencia del deporte
(sports neuroscience), wrestling cognitive training, combat sports
anticipation, youth wrestlers tactical development, perceptual-motor coupling,
representative learning design.
Criterios de inclusión:
- Estudios empíricos
que investiguen el desarrollo de la rapidez mental o habilidades
perceptivo-cognitivas en deportes de combate, particularmente en la lucha
grecorromana, judo, sambo o lucha libre
- Artículos que
examinen tratamientos metodológicos de la preparación táctica integrando
componentes cognitivos, técnicos y físicos
- Investigaciones que
utilicen métodos cuantitativos, cualitativos o mixtos para evaluar la eficacia
de intervenciones en la toma de decisiones deportivas
- Publicaciones de los
últimos años (2020-2026), con prioridad para estudios recientes (2020-2026) que
incorporen aportes de neurociencia y dinámica ecológica
- Trabajos publicados
en revistas indexadas en bases de datos reconocidas (JCR, Scopus, SJR) o
capítulos de libros de editoriales académicas especializadas
Criterios de exclusión:
- Artículos no
relacionados directamente con la temática de la rapidez mental o la preparación
táctica en deportes de combate
- Estudios que se
centren exclusivamente en la preparación física o técnica sin abordar
componentes cognitivo-decisorios
- Investigaciones con
muestras inferiores a 10 participantes sin justificación metodológica, o con
diseños experimentales que no reporten procedimientos de control de variables
- Publicaciones en
idiomas distintos al español o inglés, salvo que fueran de relevancia
excepcional y disponibles con resumen traducible
- Documentos de
divulgación, opiniones editoriales o trabajos no sometidos a revisión por pares
Procedimiento de
análisis de la literatura:
Se identificaron
inicialmente 847 registros mediante la búsqueda automatizada en bases de datos.
Tras la eliminación de duplicados (n=312), se realizó un primer cribado por
título y resumen, excluyendo 423 estudios que no cumplían con los criterios de
inclusión. Los 112 artículos restantes fueron evaluados mediante lectura
completa, resultando en la selección final de 38 estudios que constituyeron el
corpus teórico-fundamental de la investigación. De estos, 14 correspondían a
investigaciones sobre neurociencia del deporte y pericia perceptivo-motriz, 12
a metodologías de entrenamiento táctico en deportes de combate, 8 a modelos
didácticos del aprendizaje desarrollador y 4 a instrumentos de evaluación de
habilidades cognitivas en contextos deportivos.
También, se extrajeron datos
relevantes de los estudios elegidos mediante una matriz de análisis que
incluía: objetivos, diseño metodológico, muestra, variables estudiadas,
instrumentos de medición, principales hallazgos y limitaciones. La información
se analizó mediante síntesis narrativa para evaluar la eficacia y aplicabilidad
de las metodologías reportadas, identificando convergencias, divergencias y
vacíos en el conocimiento que orientaron la construcción del modelo propuesto.
Contexto y participantes del estudio
empírico
El estudio se
desarrolló en la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) Carlos Leyva González
de la provincia de Las Tunas, Cuba, único centro de captación y formación
sistemática de luchadores juveniles grecorromanos de la región. La selección
del contexto respondió a criterios de accesibilidad, representatividad del
problema identificado y viabilidad de la intervención longitudinal.
Población y muestra:
La selección de la
muestra se fundamentó en un muestreo intencionado no probabilístico que
garantizó la homogeneidad contextual y la representatividad de los actores
clave del proceso de preparación táctica en la EIDE Carlos Leyva González de
Las Tunas, Cuba. Respecto a los entrenadores de lucha grecorromana, se conformó
una muestra censal de 6 sujetos (100% de la población), quienes reunieron los
criterios de inclusión de poseer experiencia mínima de 3 años en la categoría
juvenil y manifestar disponibilidad para participar en el proceso de
capacitación metodológica, lo cual resultó determinante dado que la
intervención requería el compromiso activo de los formadores en la apropiación
de nuevos fundamentos teórico-metodológicos y su aplicación sistemática durante
el experimento pedagógico formativo.
En lo concerniente a
los luchadores juveniles de 15 a 17 años, la muestra alcanzó igualmente el 100%
de la población disponible (n=12), seleccionados según criterios que aseguraron
tanto la viabilidad de la investigación como la validez interna del estudio,
por un lado, se exigió un año mínimo de experiencia en el deporte, garantizando
que los participantes contaran con una base técnica que permitiera el
desarrollo de habilidades táctico-cognitivas complejas.
Por otro lado, se
estableció una clasificación en perspectivas deportivas que estratificó a la
muestra en tres niveles diferenciados Nivel I (corto plazo, n=4), compuesto por
luchadores de primer año de categoría juvenil con proyección inmediata de
rendimiento; Nivel II (mediano plazo, n=6), conformado por atletas con
experiencia intermedia y perspectivas de consolidación deportiva.
Y Nivel III (largo
plazo, n=2), integrado por luchadores de élite juvenil con proyección hacia la
categoría adulta lo cual permitió aplicar la metodología de progresión
diferenciada y evaluar la efectividad del tratamiento según el grado de
especialización y maduración deportiva de los sujetos, respondiendo así a las
exigencias del enfoque desarrollador y a los principios de individualización
del entrenamiento deportivo.
El muestreo
intencionado se justificó por la naturaleza cualitativa-explicativa del
estudio, la homogeneidad contextual de la población y el objetivo de
transformación práctica del proceso pedagógico. La estratificación por niveles
de proyección deportiva permitió capturar la variabilidad en el desarrollo de
la rapidez mental sin comprometer la viabilidad de la intervención intensiva.
Hipótesis de
investigación
Se planteó la hipótesis
general de que la implementación de una metodología para el tratamiento a la
rapidez mental de los luchadores juveniles del estilo grecorromano, sustentada
en un modelo sistémico que articule los subsistemas teórico-conceptual, metacognitivo-contextual
y procedimental-transformador, incrementaría significativamente la eficacia
decisoria en situaciones complejas de combate, medida mediante indicadores de
proactividad y productividad táctica.
La hipótesis específica
operacional estableció que el porcentaje de unidades de entrenamiento con
tratamiento explícito a la rapidez mental pasaría de menos del 25% en el estado
inicial a más del 75% en el estado final, con mejoras concurrentes en la familiarización
de los luchadores con las particularidades de la rapidez mental (del 18,8% al
90% o superior) y en la definición de metas para su desarrollo (del 25% al 80%
o superior).
Fases del estudio empírico
Fase 1: Diagnóstico
(septiembre-octubre 2023)
Se caracterizó el
estado inicial del tratamiento a la rapidez mental mediante:
-
Observación participante estructurada de 66 unidades de entrenamiento,
utilizando guías de observación validadas que registraban la presencia/ausencia
de actividades dirigidas a componentes de la rapidez mental (percepción,
decisión o ejecución acelerada)
-
Encuestas a entrenadores (n=6) y luchadores (n=12) sobre percepciones,
conocimientos y prácticas relacionadas con la rapidez mental
-
Entrevistas semiestructuradas a entrenadores sobre sus concepciones
teórico-metodológicas y procedimientos didácticos empleados
- Análisis documental
de los Programas Integrales de Preparación del Deportista (PIPD) vigentes y
planes de clase
Fase
2: Planificación e implementación (noviembre 2023-febrero 2024)
Se ejecutó el
experimento pedagógico formativo con tres etapas:
Etapa de Adaptación: capacitación
de entrenadores en seminarios y talleres sobre los fundamentos del modelo de
rapidez mental; comprobación teórica de conocimientos de los luchadores para
diferenciar el tratamiento según nivel de experiencia (general y formativo para
Nivel I; específico orientado a situaciones complejas para Nivel II; integrado
con alta frecuencia y precisión para Nivel III).
Etapa de
Transformación: consolidación de trabajo específico mediante ejercicios
cognitivos y cognitivo-motrices articulados a criterios temporales;
implementación de técnicas de visualización, respiración consciente,
establecimiento de metas y autodiálogo positivo; simulaciones de combate con
factores sorpresa.
Etapa de Realización: maximización
de la capacidad de rapidez mental bajo condiciones de fatiga; complejos
técnico-tácticos con cargas anaeróbicas alactácidas; integración
físico-técnico-táctico-psicológico.
Fase 3: Evaluación (marzo 2024)
Se aplicaron
instrumentos de medición pre-post para constatar la efectividad:
- Test de tiempo de
reacción compleja (estímulos visuales y táctiles)
- Test de agilidad con
toma de decisión (Illinois modificado con señales de cambio inesperado)
- Simulaciones de
combate controladas para evaluar proactividad y productividad táctica
- Escalas de
autoconfianza, ansiedad y motivación
- Autoevaluación,
coevaluación y heteroevaluación mediante matrices de indagación empírica
Instrumentos de recolección de datos
Consideraciones éticas
La investigación se
desarrolló conforme a los principios éticos de la investigación científica en
el área de la salud y el deporte. Para garantizar la integridad académica del
estudio, los autores declaran que el presente trabajo constituye una
investigación original, no publicada previamente en ningún medio impreso ni
digital, y que no se encuentra bajo consideración en ninguna otra revista o
publicación científica. El contenido intelectual, metodológico y discursivo
aquí presentado es producto exclusivo del trabajo de los investigadores
involucrados, sin que exista reproducción parcial ni total de textos, datos o
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correspondiente.
Todos los fragmentos
que reproducen definiciones teóricas, procedimientos metodológicos establecidos
o resultados de investigaciones previas han sido identificados explícitamente
mediante referencias normativas que remiten a sus respectivas fuentes primarias.
Los autores asumen plena responsabilidad sobre la veracidad de la información
presentada, incluyendo los datos empíricos recolectados en la EIDE Carlos Leyva
González, cuya obtención se realizó conforme a los principios éticos de la
investigación científica en el área de la salud y el deporte, con
consentimiento informado de los participantes y salvaguarda de la
confidencialidad de los datos.
Respecto a los
conflictos de interés, los autores declaran expresamente que no existen
vínculos financieros, institucionales, personales ni de cualquier otra índole
que pudieran influir indebidamente en el diseño, ejecución, análisis o
interpretación de los resultados de este estudio. La investigación se
desarrolló sin financiación externa ni patrocinio de entidades comerciales,
siendo su ejecución posible gracias al compromiso institucional de la
Universidad de Las Tunas y la colaboración desinteresada de la EIDE Carlos
Leyva González. No se han recibido honorarios, subsidios ni beneficios
económicos derivados directa ni indirectamente de los hallazgos aquí
reportados, ni existe intención de registrar patentes, licencias o derechos de
propiedad intelectual asociados a la metodología propuesta. Los autores
mantienen su independencia científica plena y actuaron con total autonomía en
todas las fases del proceso investigativo, desde la concepción del problema
hasta la redacción final del manuscrito.
Resultados y discusión
El diagnóstico realizado en la EIDE Carlos Leyva González reveló una situación crítica respecto al tratamiento sistemático de la rapidez mental en la preparación táctica de los luchadores juveniles. De las 66 unidades de entrenamiento observadas en el estado inicial, solo 15 (22,7%) presentaron actividades identificables con el desarrollo de la rapidez mental, mientras que 51 (77,3%) se centraron exclusivamente en aspectos técnico-físicos sin componente cognitivo-decisorio explícito.
Este hallazgo corrobora
las evidencias reportadas por Yearby et al., 2024; Russo & Ottoboni, 2019 en
su revisión sistemática sobre entrenamiento cognitivo en deportes de combate,
quienes encontraron que las metodologías predominantes están predominantemente
ejecutadas desde posiciones conductistas y reproductivas, donde se priorizan la
instrucción directa y la repetición mecánica de esquemas tácticos predefinidos.
Los resultados de las
encuestas aplicadas a los 12 luchadores juveniles evidenciaron limitaciones
significativas en la conciencia metacognitiva de sus procesos de toma de
decisiones, solo el 18,8% manifestó familiaridad con las particularidades de la
rapidez mental; el 25% reportaba tener metas definidas para su desarrollo; y
apenas el 12,5% expresó motivación e interés explícito en actividades dirigidas
a esta capacidad. Concurrentemente, el 37% de los atletas presentaba
manifestaciones de pesimismo e inseguridad respecto a su capacidad de
reaccionar eficazmente bajo presión competitiva.
Estos datos se alinean
con las investigaciones de Joaquim, C. D. S., Hirama, L. K., Queiroz, D. A. R.,
Gomes, M. S. P., & Montagner, P. C. (2025) quienes señalan que las
metodologías alternativas (interaccionistas, basadas en problemas o juegos de
oposición) son más efectivas para desarrollar en los luchadores juveniles las
capacidades de percepción, anticipación y toma de decisiones autónomas, que son
cruciales para afrontar la impredecibilidad del combate real. Estos autores,
por lo tanto, no solo señalan las deficiencias del modelo tradicional, sino que
además construyen y validan los caminos para superarlas.
El análisis de los 6
entrenadores participantes confirmó la dependencia de modelos
empírico-intuitivos: el 100% reconoció no contar con formación específica en
metodologías de desarrollo de la rapidez mental, y el 83,3% manifestó utilizar
procedimientos heredados de su propia experiencia como atletas, sin
sistematización teórica. Esta constatación responde a lo que la literatura
especializada identifica como una brecha estructural en la formación de
entrenadores de deportes de combate, donde la transmisión de conocimientos
tácitos prevalece sobre la apropiación de fundamentos científicos actualizados.
El experimento pedagógico formativo evidenció transformaciones significativas en el tratamiento a la rapidez mental, validando la hipótesis de investigación. El indicador más relevante fue el incremento del 60,6 puntos porcentuales en las unidades de entrenamiento con tratamiento explícito a la rapidez mental, que pasaron del 22,7% (15/66) en el estado inicial al 83,3% (53/66) en el estado final, lo que demuestra una modificación sustancial en la planificación y ejecución de las sesiones de preparación táctica por parte de los entrenadores.
De manera concurrente,
se registraron mejoras notables en las dimensiones motivacionales y cognitivas
de los luchadores juveniles, el porcentaje de atletas con metas definidas para
desarrollar la rapidez mental se incrementó en 56,2 puntos porcentuales (del
25% al 81,2%), evidenciando que la metodología implementada logró internalizar
en los deportistas la importancia de esta capacidad como objetivo de
entrenamiento sistemático.
Asimismo, la
familiarización con las particularidades de la rapidez mental mostró la mayor
variación absoluta (+76,5 puntos porcentuales, pasando del 18,8% al 95,3%), lo
cual indica que los componentes teórico-conceptuales del modelo percepción
táctica, caracterización de fases de la acción táctica, interpretación de la
acción y auto proyección de decisiones fueron apropiados efectivamente por los
luchadores.
En consonancia, la
motivación e interés en actividades de rapidez mental experimentó un incremento
de 78,1 puntos porcentuales (del 12,5% al 90,6%), superando incluso el
indicador de familiarización teórica, lo que sugiere que la metodología
desarrolladora, centrada en la resolución de situaciones complejas de combate y
el protagonismo del atleta, generó mayor satisfacción por el aprendizaje que
los enfoques conductistas tradicionales.
Por último, el
indicador de reducción de pesimismo e inseguridad, aunque mostró la menor
variación relativa (+28,6 puntos porcentuales, del 37% al 65,6%), evidencia una
mejora en la autoconfianza de los luchadores que, contextualizada con los demás
indicadores, sugiere que el desarrollo de la rapidez mental contribuye no solo
al rendimiento técnico-táctico, sino también al bienestar psicológico y la
autorregulación emocional en contextos de alta presión competitiva.
En conjunto, estos
resultados validan la efectividad del modelo tripartito propuesto y de la
metodología de intervención implementada, demostrando que la transformación de
la práctica pedagógica en el tratamiento de la rapidez mental es factible y
produce mejoras significativas en múltiples dimensiones del desarrollo del
luchador juvenil de estilo grecorromano.
La proactividad
táctica, medida como la cantidad de medios ofensivos iniciados por el luchador
y el porcentaje de decisiones correctas en situaciones simuladas, evidenció
mejoras sustantivas. En el estado inicial, los luchadores mostraban una
tendencia predominante a la reactividad (esperar la acción del oponente para
responder), con escasa iniciativa en la creación de oportunidades de ataque.
Tras la implementación,
se observó un incremento del 43,9% en la frecuencia de acciones ofensivas
anticipadas, concordante con los hallazgos de Gierczuk et al (2023). sobre la
relación entre velocidad de reacción y efectividad en luchadores de élite,
quienes demuestran que la velocidad de reacción simple y compleja constituye un
predictor significativo del éxito competitivo en la lucha grecorromana. Este
estudio es la base empírica de sus afirmaciones y sienta el precedente directo.
Demostró que la velocidad de reacción cambia durante un combate y que los
luchadores de élite (finalistas) mantienen una reacción más rápida y ejecutan
más acciones técnico-tácticas, especialmente bajo fatiga (tercer asalto).
Ello demuestra que la
práctica en condiciones de alta incertidumbre con restricciones temporales que
simulan la presión competitiva no solo es posible, sino necesaria para
desarrollar la velocidad y calidad de las decisiones tácticas sin comprometer
la precisión técnica, gracias al acoplamiento percepción-acción y la
variabilidad funcional que genera.
La productividad
táctica, definida como la frecuencia de ejecución técnico-táctica efectiva por
minuto de combate, pasó de valores inferiores al 40% en el estado inicial a
superar el 80% en el estado final, particularmente en los luchadores de Nivel
II y III de proyección deportiva. Este resultado se discute en relación con las
investigaciones de Dehkanov Abdulaziz Ilhomjon ugli (2025) que evidencia, que
el modelado situacional (una forma de sparring situacional y simulación) mejora
significativamente la eficiencia ofensiva y defensiva en luchadores de alto
nivel a partir del entrenamiento de la atención periférica y toma de decisiones.
Análisis diferencial por niveles de
experiencia deportiva.
La metodología de
progresión diferenciada permitió constatar que los luchadores de Nivel I
(primer año de categoría juvenil, n=4) requirieron un enfoque predominantemente
formativo, con énfasis en el desarrollo de hábitos básicos de atención,
visualización simple y control emocional inicial. En este grupo, el incremento
en la familiarización con las particularidades de la rapidez mental fue del
68,7% (del 12,5% al 81,2%), aunque la proactividad táctica en situaciones de
alta complejidad permaneció limitada (incremento del 25%), lo cual es
consistente con el desarrollo madurativo de las funciones ejecutivas en
adolescentes de 15-16 años.
Los luchadores de Nivel
II (experiencia media, perspectivas a mediano plazo, n=6) evidenciaron las
mayores ganancias relativas en todos los indicadores. Su familiarización con la
rapidez mental alcanzó el 100%, la proactividad táctica se incrementó en 58,3%,
y la productividad técnico-táctica efectiva superó el 85%.
Estos resultados se
explican por la conjunción de tres factores: (a) base técnica consolidada que
permitió la automatización de respuestas motoras; (b) maduración cognitiva que
facilitó la comprensión abstracta de situaciones tácticas complejas; y (c) motivación
intrínseca vinculada a objetivos de proyección deportiva concretos. Los
hallazgos convergen con la investigación de N.M. Sáez-Gallego, S.
Vila-Maldonado, J. Abellán & O.R. Contreras (2018) sobre el entrenamiento
perceptivo en deportistas juveniles; transferencia de aprendizajes
perceptivo-cognitivos al rendimiento real que demuestra la eficacia del
entrenamiento perceptivo para mejorar tiempos de reacción y toma de decisiones
en esta franja etaria específica .
La etapa juvenil tardía
representa una ventana óptima para el desarrollo de la pericia
perceptivo-cognitiva, fundamentada en dos pilares: 1) el grado de
especialización técnica alcanzado y 2) la plasticidad cerebral mantenida. Los
autores identificados aportan evidencia que respalda directa o indirectamente
esta afirmación, ellos proporcionan el marco teórico que explica por qué la
etapa juvenil tardía es particularmente receptiva al entrenamiento
perceptivo-cognitivo al existir una base técnica consolidada de al menos (5-6
años de experiencia) que permite traducir la percepción en acción efectiva. Se
mantiene suficiente plasticidad cerebral para reorganizar patrones atencionales
y perceptivos mediante entrenamiento sistemático. La madurez cognitiva
alcanzada permite sostener la atención selectiva necesaria para el
entrenamiento perceptivo. Y la proximidad a la competición adulta genera la
motivación y el contexto adecuados para que el entrenamiento
perceptivo-cognitivo se transfiera al rendimiento real.
Los luchadores de Nivel
III (élite juvenil, perspectivas a largo plazo, n=2) mostraron niveles elevados
en el estado inicial (familiarización del 50%, proactividad del 45%), con
incrementos moderados pero significativos en la eficiencia decisoria bajo fatiga
(del 40% al 78%).
Este patrón responde al
fenómeno del techo de efectividad reportado en la literatura sobre expertos
deportivos, donde las mejoras en estadíos avanzados de desarrollo requieren
intervenciones de alta especificidad y dosis. La integración del entrenamiento
mental con la carga físico-técnica, característica del tratamiento aplicado a
este nivel, se alínea con las recomendaciones de Erviana et al. (2023) sobre
estudios de validación de modelos y el entrenamiento táctico en lucha: para
atletas de alto nivel, el desarrollo de estrategias debe incluir planificación
de combate, sparring situacional y simulaciones de alta intensidad que
repliquen la incertidumbre del enfrentamiento real.
Validación del modelo por criterio de
expertos.
El método Delphi
aplicado con 30 expertos en lucha grecorromana y ciencias del deporte evidenció
un coeficiente de concordancia de Kendall de 0,843 (χ² calculado = 88,511 >
χ² tablas = 14,067; p<0,01), valor que según Anlianna, Erman, &
Hendratno. (2025), indica alta fiabilidad y validez de contenido para modelos
pedagógicos en su validación del modelo IoJEPD para mejorar la competencia de
docentes, reportaron índices de validez de contenido de 0.883 (guía de
entrevista), 0.877 (cuestionario de respuesta docente), 0.865 (cuestionario de
competencia pedagógica) y 0.838 (cuestionario de competencia profesional). La
fiabilidad alcanzó 0.901 y 0.810 mediante alfa de Cronbach.
El 97,1% de los
especialistas valoró como Muy Bien la pertinencia teórica del modelo, el 94,1%
la factibilidad metodológica, y el 91,2% la contribución a la formación
integral del luchador. Estos índices de aprobación superan los umbrales de
consenso científico establecidos en la metodología Delphi (generalmente
>70%), posicionando la propuesta como una alternativa válida para el
contexto de la preparación táctica en lucha grecorromana juvenil.
Síntesis de la discusión: integración
teórica y práctica.
Los resultados obtenidos permiten
discutir la contribución del estudio desde tres dimensiones complementarias:
1. Superación del paradigma conductista
fragmentario.
El incremento del 60,6%
en unidades de entrenamiento con tratamiento explícito a la rapidez mental
evidencia que la metodología propuesta logró trascender el modelo reproductivo
predominante, sustituyendo la repetición mecánica de esquemas predefinidos por
la resolución de situaciones complejas de combate.
Esta transformación
responde a lo que el enfoque ecológico-dinámico postula, la rapidez mental no
reside únicamente dentro del cráneo del deportista, sino que emerge de la
interacción entre el deportista, el entorno y la tarea. La literatura
contemporánea en neurociencia del deporte respalda esta reconceptualización, al
demostrar que la pericia en deportes de combate se asocia con una mayor
eficiencia neural activación focalizada en redes de planificación y
silenciamiento de procesos no esenciales que solo puede desarrollarse mediante
práctica en contextos representativos de la competición.
2. Articulación entre fundamentos
teóricos y operacionalización práctica
La validación del
modelo tripartito (teórico-conceptual, metacognitivo-contextual,
procedimental-transformador) por criterio de expertos, concurrente con la
efectividad demostrada en el experimento pedagógico, responde a una exigencia
metodológica central en la investigación en ciencias del deporte dirigida a la
traducción de conocimientos científicos en herramientas aplicables por
profesionales en contextos reales de entrenamiento.
Gierczuk et al (2023)
en su investigación ilustra la tendencia internacional hacia la cuantificación
objetiva de habilidades cognitivas y el efecto del entrenamiento con
iluminación LED sobre el tiempo de reacción en luchadores, demostrando un
interés aplicado en la mejora de este factor. Esto consolida la idea de que la
velocidad de reacción no solo es un predictor, sino una cualidad entrenable y
determinante; no obstante, la presente investigación aporta una metodología
integral que va más allá de la medición, incorporando la progresión didáctica,
la diferenciación por niveles y la evaluación formativa como componentes
inseparables del proceso.
3. Pertinencia para el desarrollo del
luchador juvenil.
La categoría juvenil
(15-19 años) constituye, según la literatura del desarrollo deportivo, una
etapa crítica para la especialización táctica. Los resultados del presente
estudio particularmente el incremento del 78,1% en motivación e interés, y la
reducción de manifestaciones de inseguridad evidencian que la metodología
desarrolladora, centrada en el protagonismo del atleta y la resolución autónoma
de problemas, responde mejor a las necesidades psicosociales de esta franja
etaria que los enfoques directivos tradicionales. Esta constatación se discute
en relación con la Teoría de la Autodeterminación, que postula que la
satisfacción de las necesidades psicológicas básicas (autonomía, competencia,
relacionamiento) constituye el motor del desarrollo motivacional y del
bienestar en contextos deportivos.
Limitaciones y prospectiva.
El diseño del
experimento pedagógico formativo, coherente con la naturaleza transformadora
del estudio, presenta limitaciones inherentes relacionadas con la priorización
de la validez ecológica sobre el control experimental estricto, dado que la
intervención se desarrolló en condiciones naturales de entrenamiento para
garantizar la transferibilidad de los resultados a contextos reales de
preparación deportiva.
La ausencia de grupo
control externo dificulta el control absoluto de variables de maduración y
contexto histórico, aunque el diseño con medidas repetidas y la triangulación
de fuentes de información permitieron compensar parcialmente esta limitación
mediante el control de la variabilidad intrasujeto y la contrastación de
múltiples perspectivas.
El muestreo
intencionado no probabilístico, aunque restringe la generalización estadística
poblacional, garantizó la homogeneidad contextual y la representatividad de los
actores clave del proceso, así como la viabilidad de una intervención
longitudinal intensiva que hubiera sido imposible con una muestra más amplia y
dispersa geográficamente.
La corta duración del
experimento (4 meses, de noviembre 2023 a febrero 2024) no permite evaluar la
retención de habilidades a largo plazo ni su estabilidad tras la finalización
del tratamiento sistemático, ni tampoco la transferencia definitiva a niveles
de competición superior, limitaciones compartidas por investigaciones similares
en el campo de la pedagogía del deporte y que sugieren la necesidad de estudios
longitudinales de seguimiento que amplíen la temporalidad de la intervención.
Asimismo, la
dependencia de la implementación respecto a la capacitación previa de los
entrenadores constituye un factor de variabilidad inherente, mitigado mediante
la estandarización de procedimientos y el acompañamiento metodológico continuo,
pero no eliminado completamente dado que la transformación pedagógica demanda
procesos de apropiación subjetiva que transcurren a ritmos individuales.
Estas limitaciones son
asumidas deliberadamente como el costo metodológico de producir conocimiento
aplicable y útil para la práctica deportiva real, en coherencia con el enfoque
dialéctico-materialista que privilegia la comprensión de los procesos en su
desenvolvimiento concreto sobre la pura cuantificación descontextualizada.
Conclusiones
La investigación
realizada permite derivar conclusiones teóricas, metodológicas y prácticas que
contribuyen al avance del conocimiento científico sobre la preparación táctica
en la lucha grecorromana juvenil, particularmente en lo concerniente al
desarrollo de la rapidez mental como cualidad diferenciadora del rendimiento
deportivo.
Conclusiones teóricas.
La rapidez mental en
luchadores juveniles del estilo grecorromano debe ser reconceptualizada como un
proceso sistémico-emergente de percepción-decisión-acción, sustentado en la
interacción dinámica entre el atleta, el oponente y el entorno reglado del combate,
más que como una suma aislada de capacidades (tiempo de reacción simple, más toma
de decisiones, más ejecución motora).
Esta
reconceptualización, fundamentada en los aportes del enfoque ecológico-dinámico
y la neurociencia del deporte, supera las limitaciones del paradigma
conductista que ha predominado históricamente en los programas de preparación
deportiva cubana, permitiendo comprender que la pericia táctica emerge del
acoplamiento percepción-acción en contextos de alta incertidumbre, y no de la
automatización descontextualizada de respuestas predefinidas.
El modelo teórico
tripartito propuesto articulado en los subsistemas teórico-conceptual,
metacognitivo-contextual y procedimental-transformador constituye una
representación válida y pertinente de los componentes estructurales y
funcionales que determinan la eficacia decisoria en situaciones complejas de
combate.
La validación mediante
criterio de expertos (coeficiente de concordancia de Kendall = 0,843;
p<0,01) y la efectividad demostrada en el experimento pedagógico formativo
evidencian que la integración dialéctica entre lo cognitivo, lo
afectivo-volitivo y lo procedimental responde a las exigencias del desarrollo
integral del luchador juvenil, en coherencia con los postulados de la Teoría
Histórico-Cultural de Vigotsky y la didáctica del aprendizaje desarrollador.
Las situaciones
complejas de combate, caracterizadas por la concurrencia de factores de demanda
múltiples (incertidumbre espacial-temporal, fatiga física perceptible, marcador
adverso, posiciones de desventaja biomecánica, oponentes con patrones tácticos
impredecibles), constituyen la unidad de análisis y de intervención más
adecuada para el desarrollo de la rapidez mental, dado que replican la
fidelidad ecológica del enfrentamiento competitivo real. Esta conclusión se alínea
con la literatura especializada contemporánea que postula que la transferencia
de habilidades tácticas requiere que las situaciones de práctica mantengan la
estructura de información del ambiente de competencia, y que la variabilidad de
la práctica constituye un principio pedagógico más efectivo que la repetición
fija de esquemas.
Conclusiones metodológicas.
La metodología para el
tratamiento a la rapidez mental, estructurada en tres fases (diagnóstico,
planificación e implementación, y evaluación) con etapas diferenciadas según
niveles de experiencia deportiva, demostró efectividad para transformar la
práctica pedagógica en contextos reales de entrenamiento.
El incremento del 60,6%
en unidades de entrenamiento con tratamiento explícito a la rapidez mental (del
22,7% al 83,3%), concurrente con mejoras significativas en proactividad
táctica, productividad técnico-táctica y motivación de los luchadores, valida la
pertinencia de la secuencia metodológica propuesta y de los procedimientos
didácticos desarrolladores implementados (técnicas de visualización,
respiración consciente, establecimiento de metas, autodiálogo positivo, y simulaciones
de combate con factores sorpresa).
La progresión
diferenciada del tratamiento general y formativo para luchadores de primer año;
específico orientado a situaciones complejas para atletas con experiencia
media; integrado con alta frecuencia y precisión para nivel élite constituye
una estrategia metodológica fundamentada que respeta las particularidades del
desarrollo madurativo y la especialización deportiva en la categoría juvenil.
Los resultados
evidencian que los mayores beneficios relativos se obtienen en el nivel de
experiencia media (Nivel II), lo que sugiere la existencia de una ventana
óptima de intervención en la etapa de transición hacia la especialización
táctica, que debe ser aprovechada por los programas de formación de
entrenadores y los procesos de planificación deportiva a mediano plazo.
El experimento
pedagógico formativo, como diseño metodológico de investigación-intervención,
resultó apropiado para la validación de modelos didácticos en el contexto de la
pedagogía del deporte cubano, donde las limitaciones de acceso a grupos control
externos y la necesidad de transformación inmediata de la práctica pedagógica
demandan estrategias que integren la investigación científica con el desarrollo
profesional de los actores involucrados. La triangulación de múltiples fuentes
de información (observación participante, encuestas, entrevistas, test
pedagógicos, criterio de expertos) y el análisis longitudinal de la misma
muestra permitieron controlar, en la medida de lo posible, las variables ajenas
inherentes a la investigación en contextos naturales.
Conclusiones prácticas.
La implementación de la
metodología propuesta requiere, como condición previa indispensable, la
capacitación sistemática de los entrenadores en los fundamentos
teórico-metodológicos del modelo de rapidez mental. El diagnóstico inicial
reveló que el 100% de los entrenadores carecía de formación específica en esta
área, lo que constituye una limitación estructural que debe ser abordada por
los programas de superación profesional del Instituto Nacional de Deportes,
Educación Física y Recreación (INDER) y las instituciones de formación de
entrenadores de nivel superior.
La evaluación formativa
continua, que integra autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación mediante
indicadores operacionalizados (proactividad táctica, productividad táctica,
eficacia cognitiva, y control emocional), constituye una herramienta práctica
de retroalimentación sistemática que permite el ajuste progresivo del
tratamiento a las características individuales de cada luchador. La
incorporación de tecnologías accesibles (videoanálisis, test de agilidad con
toma de decisión, y simulaciones cronometradas) facilita la objetivación de la
medición sin comprometer la viabilidad de aplicación en contextos con recursos
limitados.
Los resultados
deportivos alcanzados por los luchadores juveniles del estilo grecorromano de la
EIDE Carlos Leyva González durante el período de experimentación
posicionamiento de la provincia de Las Tunas entre los equipos de mejores
resultados nacionales en competencias juveniles de lucha grecorromana sugieren
que la optimización de la preparación táctica mediante el desarrollo de la
rapidez mental constituye una vía efectiva para el incremento del rendimiento
competitivo, validando la relación entre la inversión en capacitación cognitiva
y los resultados deportivos medibles.
Recomendaciones
A partir de las
conclusiones derivadas, se formulan las siguientes recomendaciones:
Incorporar el modelo y
metodología de rapidez mental en los programas de formación de entrenadores de
lucha grecorromana, particularmente en los cursos de especialización para la
categoría juvenil, garantizando la articulación entre la teoría y la práctica
mediante la realización de talleres de socialización de experiencias y el
seguimiento de la implementación en contextos reales.
Diversificar el diseño
de las unidades de entrenamiento, reservando un porcentaje mínimo del 70% del
tiempo de preparación táctica para actividades que desarrollen explícitamente
componentes de la rapidez mental (percepción de indicios, toma de decisiones
bajo presión temporal, y ejecución acelerada), utilizando situaciones complejas
de combate que repliquen la incertidumbre ecológica de la competición.
Ampliar la temporalidad
de los estudios sobre intervenciones táctico-cognitivas mediante diseños
longitudinales que evalúen la retención de habilidades y su transferencia a
niveles de competición superior (juvenil de élite, adulto), así como explorar
la aplicabilidad del modelo a otras modalidades de la lucha (estilo libre,
sambo, judo) y a la categoría escolar-federativa.
Priorizar la inversión
en recursos humanos especializados (psicólogos del deporte, metodólogos del
deporte) que coadyuven en la implementación de metodologías basadas en
evidencia científica, reconociendo que el desarrollo de la rapidez mental
constituye una inversión de largo plazo que se manifestará en resultados
deportivos sostenibles y en la formación de atletas autónomos, reflexivos y
adaptables a las exigencias del deporte de alto rendimiento contemporáneo.
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